Foto vía redes sociales
Ciudad de México 19 noviembre de 2025. — México, ese país donde la tragedia y el espectáculo conviven como si fueran roomies, estrena hoy su deporte extremo favorito: competir marchas como si fueran bienes raíces. Sí, bienvenidos al ya tradicional juego político nacional:
“Mi Casa Es Más Grande Que la Tuya — Marchas y Ego Político 2025”.
Mientras tanto —detalle menor para algunos, pero no para quienes viven en este país real, no el de Twitter— México sigue atravesando inseguridad desbordada, guerra entre cárteles, desaparecidos que se cuentan por miles, y feminicidios que nadie logra detener.
Pero claro, urgía organizar otra marcha porque alguien se sintió retado. Prioridades, ¿no?
Los organizadores aseguran que “el tigre despertó”.
Especialistas señalan que el tigre despertó, sí… pero la realidad del país nunca ha dormido.
Las balaceras no piden permiso, los levantones no esperan convocatoria y los feminicidios no consultan agenda política.
Entre tanto, la “Generación Z” —que inauguró esta nueva moda de medir músculo urbano— responde con memes, filtros estéticos y el tradicional “ok, boomer tigrado”.
Todo muy moderno, muy democrático, muy divertido… si ignoramos el detalle minúsculo de que allá afuera hay zonas donde no puedes ni marchar porque te desaparecen.
Mientras los rugidos se reparten en TikTok y las consignas compiten por el mejor ángulo, México sigue haciendo malabares entre fosas clandestinas, extorsiones y comunidades atrapadas en fuego cruzado.
Pero no interrumpamos el juego.
Sería una falta de respeto al espectáculo.
Porque la “Marcha del Tigre” no es solo una expresión política: es el símbolo perfecto de un país donde la política se volvió un show, donde las marchas son performance, y donde el liderazgo se mide en likes, no en resultados.
Así que sí, que ruja el tigre, que responda la Generación Z, y que cada quien grite que su marcha —o su casa— es más grande, más fuerte y más vista.
Total, mientras los poderosos se entretienen midiendo multitudes… el país seguirá midiendo muertos.
