Las Feministas No Somos “Feminazis”: Derribando un Mito Misógino

Ciudad de México 05 marzo 2025.-  En la lucha por los derechos de las mujeres, el feminismo ha sido blanco de ataques, distorsiones y desinformación. Uno de los términos más utilizados para desacreditar este movimiento es “feminazi”, una palabra cargada de odio y descontextualización histórica que pretende equiparar la búsqueda de igualdad con regímenes totalitarios. Pero, ¿de dónde surge este término y por qué es necesario erradicarlo del debate público?

El origen de un insulto misógino

El término “feminazi” no proviene de ningún movimiento feminista, sino que fue acuñado en la década de los 90 por el locutor estadounidense Rush Limbaugh, un hombre abiertamente antifeminista. Su intención era deslegitimar la lucha de las mujeres al compararla con el nazismo, un régimen responsable de uno de los mayores genocidios de la historia. La ironía es evidente: mientras el feminismo busca erradicar la violencia y la opresión, el nazismo promovió el odio, la discriminación y la exterminación de grupos vulnerables.

¿Por qué se usa y a quién beneficia?

El término “feminazi” es una estrategia para desacreditar a las mujeres que alzan la voz. Se emplea cuando se exige justicia por los feminicidios, cuando se denuncia la violencia de género o cuando se cuestionan los privilegios del patriarcado. Es una manera de minimizar la lucha, de caricaturizarla y de intentar frenar su impacto en la sociedad.

Utilizar este insulto también refuerza la idea de que el feminismo es “exagerado” o “radical”, cuando en realidad su propósito es garantizar derechos fundamentales. Si exigir vivir sin miedo, sin violencia y con igualdad de oportunidades es radical, entonces la discusión debe centrarse en por qué estos derechos aún no están garantizados para todas las mujeres.

El feminismo no es odio, es justicia

El feminismo no busca la supremacía de las mujeres ni la opresión de los hombres. Su objetivo es claro: la equidad. Es gracias a este movimiento que hoy las mujeres tienen derecho a votar, a estudiar, a decidir sobre sus cuerpos y a denunciar la violencia que sufren. Cada avance ha sido resultado de luchas históricas y de mujeres que no se conformaron con la desigualdad.

Sin embargo, los estigmas persisten. En México, donde cada día son asesinadas en promedio 10 mujeres por razones de género, el feminismo no es una moda ni un capricho: es una necesidad urgente. Criminalizar a las feministas con términos despectivos solo perpetúa la cultura de la violencia y el silenciamiento.

Rompiendo el mito

Es momento de dejar de usar “feminazi” como una forma de invalidar el activismo de las mujeres. No somos extremistas por querer vivir sin miedo. No somos violentas por defendernos. No somos “feminazis”. Somos feministas, y nuestra lucha es por la vida, por la justicia y por un mundo en el que ninguna mujer tenga que pedir permiso para ser libre.

Foto vía redes sociales

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